25
jun
2016
Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia
Durante el transcurso del pasado Gran Premio de Canadá, Sebastian Vettel volvió a quejarse por radio. Lo hizo varias veces por diversos y discutibles motivos. Gracias a ello, el que esto escribe tuvo ocasión de tener un pequeño debate con alguien en Twitter. Fue una discusión educada y tranquila, no hubo insultos ni tampoco ninguno quiso imponer su razón al otro, algo de agradecer.

 

Todo vino tras escuchar una de las quejas por radio de Sebastian Vettel que la FOM tuvo a bien  darnos a escuchar. Expresé entonces cierta opinión acerca del piloto alemán a través de mi cuenta en dicha red social, opinión que quien me conoce un poco, sabe que no es la primera vez que hago saber.

En pocas palabras vine a decir que el respeto que tenia a Vettel como piloto lo estaba perdiendo gracias a sus últimamente habituales "pucheros" por radio. Lo califiqué de piloto "Hacendado", y exclamé, aunque con otras palabras tal vez irreproducibles aquí, que era un tetracampeón, que llorase menos y demostrase más por ese mismo motivo. "Hacendado" para quién no lo sepa, es la marca blanca de una conocida cadena de supermercados.

Twitter es lo que tiene. Consideras que eres uno más entre un billón y que nadie te lee. En lo primero estoy seguro de no equivocarme. En lo segundo has de tener a veces mucho cuidado, a veces para bien o para mal, te llevas sorpresas. El caso es que un aficionado respondió preguntándome por que calificaba a Vettel de piloto "Hacendado".

Respondí algo que los que me conocen, repito, ya podían suponer que diría, puesto es la opinión que mantengo desde hace tiempo sobre Sebastian Vettel. Considero que hasta la fecha, el de Heppenheim, que ha logrado cuatro títulos seguidos, un gran número de pole position, victorias y demás records, que en cifras supera a más de una leyenda de la Formula 1, puede que sea un campeón, de hecho lo es como afirmo antes por cuatro veces, pero en mi opinión, repito, no es un gran campeón. 

El mismo aficionado me pregunto entonces si en mi opinión Fernando Alonso si era un gran campeón. Respondí que si e intente razonar mi respuesta lo mejor posible sin caer en los tópicos. Razonar esto como intenté hacer yo con mi interlocutor me es complicado tal y como le comenté. Para mi es cuestión de sensaciones, esas que te deja un piloto cuando le ves sobre la pista y no necesariamente cuando gana. No se describirlo mejor.

En su época triunfal en Red Bull hacia uso del argumento de que me faltaba ver si en un futuro, de darse el caso, que sería capaz Vettel de lograr con un coche no tan superior al resto de los que formaban la parrilla como eran aquellos Red Bull, y que tal vez entonces lograría convencerme. La duda me quedo disipada en 2014. Todos sabemos lo que pasó. Superados por Mercedes, los de la bebida energética tenían esta vez el segundo mejor coche, pero fue Ricciardo y no Vettel quien consiguió arañar tres victorias. En 2015 ya siendo piloto de Ferrari consiguió arrebatar alguna victoria a la todopoderosa Mercedes, más por incomparecencia o despiste de la marca de la estrella que por méritos de Ferrari. Este año, con un Ferrari en teoría mejor que el de la pasada temporada y con los de Maranello considerándose ellos mismos los únicos que pueden batir a Mercedes, Vettel todavía no ha conseguido ganar ningún Gran Premio.

Nuestro pequeño debate terminó ahí. No sé si porque le convencí, cosa que dudo, o porque mi interlocutor decidió prestar más atención a su televisor para terminar de ver el gran premio en paz y dejar de leer mis chorradas.

De haber seguido con nuestra conversación quizá le hubiese argumentado que otra cosa que no ayuda demasiado, son sus últimamente más habituales de lo normal quejas por radio, añadiría que Vettel mas que preocuparse de llorar por radio de si tal o cual piloto le molesta, ha intentado una maniobra "suicida" para adelantarle como un "torpedo" o comentar que el de delante parece que va dando una vuelta en el autobús turístico de Bakú, debería recelar por ejemplo de los que le dan palmaditas en la espalda diciéndole lo buen piloto y lo buen ferrarista que es al mismo tiempo que comparan su amor por la Scuderia con el de otros que le precedieron no hace mucho.

Estos falsos aduladores no son otros que los mismos que le prometieron, prometen y prometerán "In sæcula sæculorum", un coche ganador con el que batir a Mercedes y ganar su quinto título mundial y porque no, quizá alguno más. Esto es algo que ya hicieron otros perros, pero con idénticos collares (dándole una vuelta de tuerca al conocido refrán) con otro piloto, que prefiero evitar nombrar, hace no mucho y cuando el rival a batir era el propio Vettel. No sé a ustedes pero para mí todo esto es como un "deja vu". 

Haría mejor Vettel, quizá, no solo en perder el miedo, sino exigir tener en el box de al lado a un piloto el cual no solo sea capaz de dar la talla y aportar al equipo mucho más de lo que hace un Kimi Raikkonen en horas bajas, sino que además le mantenga en tensión continua, obligándole a demostrar que es el mejor y que puede vencer a cualquiera por bueno que sea con sus mismas armas. Esto, que parece una tontería, le haría crecer todavía más como piloto y le ayudaría tal vez, a ganarse el crédito de aquellos que, como yo, (y no me corto en decirlo) opinan que tal vez es un campeón por que los títulos y las cifras así lo demuestran, pero que eso no lo converte automáticamente en un gran campeón.

Tener un piloto de altura como compañero no solo provocaría este efecto sino que, además, tal y como sucede en Mercedes actualmente, en el caso de que uno fallase, el otro está ahí, repercutiendo en beneficio para el equipo. Pero tener a alguien como Kimi de compañero es cómodo para Vettel, muy cómodo, incluso mucho más que tener a Mark Webber y por supuesto muchísimo más que pelear con alguien como Ricciardo. Tal vez exista cierto egoísmo respecto a este tema por parte de Vettel y prefiera un compañero cómodo, que no moleste demasiado ni pueda dejarle en evidencia en alguna ocasión que tener a alguien que aporte mucho más, tanto a él cómo al conjunto del equipo. Quién sabe si esto puede ser otro tema a debatir.

Pero quizá lo que mejor haría Vettel es, en el supuesto de que lo esté haciendo, es dejar de pensar que cuatro títulos mundiales le bendicen con ciertos "privilegios" o que lo dotan de autoridad para quejarse y que se le "abran las puertas". Debería a su vez evitar caer en la tentación, al igual que su equipo actual, de vivir de las rentas de un glorioso pasado y ganarse el carisma en la pista, sin tonterias por la radio, sin más quejas de las justas y necesarias, demostrando sobre la pista que es capaz de vencer a cualquiera, y no solo eso, sino que además con un coche no infinitamente mejor al resto también es capaz de hacerlo, hacer notar que es poseedor de la paciencia necesaria para esperar a que Ferrari logre ser superior al resto. Cuatro títulos mundiales ayudan por supuesto, no debería haber prisa por un quinto, pero llegado el caso de que se agote la paciencia…

Si Ferrari logra poner pronto un monoplaza capaz, en las manos del alemán, de acabar con la era Mercedes todo irá bien, pero si continua la travesía por el desierto ¿ Será capaz Vettel de dar un portazo y marcharse a otro sitio ?. Lo que sí está claro es que si esto último ocurriese, pocos argumentos quedarían ya para negar que en Ferrari el mayor problema es la propia Ferrari y no sus pilotos.

Por el momento, Seb ya se ha dado cuenta de cómo se las gastan a veces la prensa italiana aquella que,  mientras por un lado le defiende argumentando que el coche no está para ganar y que en Maranello están desorientados, situándolos por detrás de su anterior equipo Red Bull, por el otro le atiza criticando su rendimiento con piropos como "Es una sombra triste del piloto que tomó las riendas de la Scuderia el año pasado", así que más le vale irse con ojo, aunque tras el Gran Premio de Canadá ya les mandó un recado. 

Saludos. 

Javi C.

 

PD: 

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