Comparativa

Abarth 595 50 Aniversario, Audi S1 y Mini Cooper S: Nervio por bandera

Existen opciones deportivas con las que sentir verdaderas cosquillas en el estómago por debajo de los cuatro metros de largo, como bien demuestran estas 'bombas' de relojería' de Abarth, Audi y Mini.
Por Carlos García-Alcañiz/ Fotos: Christian Colmenero
Abarth 500 595 50 Aniversario, Audi S1 y Mini Cooper S

Abarth 500 595 50 Aniversario, Audi S1 y Mini Cooper S
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  • Audi S1 2.0 TFSI quattro
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  • Audi S1 2.0 TFSI quattro
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  • Mini Cooper S
  • Mini Cooper S
  • Mini Cooper S

Para que te hagas una mínima idea del potencial que esconden estos ‘rebeldes’ bajo sus atrevidas carrocerías, debes saber que el Audi es 0,6 décimas más rápido en el registro del 0 a 100 kilómetros/hora que todo un Volkswagen Golf GTI de 220 caballos. Por su parte, Abarth y Mini son sólo 0,5 y 0,4 segundos más lentos respectivamente que el compacto alemán, aunque no hay que olvidar que también son menos potentes –40 caballos de diferencia con el 500 y 28 respecto al Cooper S–.

Más allá de esta comparación a modo de anécdota, lo cierto es que quien busque un coche deportivo de tamaño medio encontrará satisfacción en cualquiera de estos tres utilitarios; como única pega encontramos el precio, excesivo se mire por donde se mire. “¿36.000 euros por un Fiat 500 ‘tuneado’?”, pensará más de uno; es el coste de la personalización y la exclusividad

Componente emocional
Efectivamente, el 500 se trata de una versión especial conmemorativa –cuya producción está limitada a 299 coches– y se coloca, por prestaciones, un escalón por debajo del nuevo Biposto de 190 caballos, que aún no está disponible en nuestro mercado. Todo el maquillaje que luce el 50 Aniversario –pintura, stickers, tapicería, logos, llantas…–, unido a un cuádruple escape que no para de lanzar gorgoritos desde el mismo momento que lo arrancamos, hacen que sea el centro de atención por donde pasamos. La masculinización del coqueto 500 es un hecho indiscutible y borra de nuestra mente la imagen que tenemos de uno de los urbanitas más chic del momento.

A su lado, Audi S1 y Mini Cooper S pasan casi desapercibidos a pesar de que, por ejemplo, el Mini tiene unas bandas negras en el capó que realzan su característica línea –cuestan 115 euros, también disponibles en blanco por el mismo precio– y el Audi combina tres imponentes tonalidades a la perfección –Rojo Misano, negro brillante y plata–.

Variación de papeles
Pero basta ponerlos a rodar para que cambien las tornas. Si en parado triunfaba el Abarth, ahora encuentra ciertas complicaciones mientras que sus dos rivales le baten en efectividad básicamente porque el 595 se ‘va’ demasiado tanto de morro como de culo; como rezaba el eslogan de Pirelli en la década de los 90, “La potencia sin control no sirve de nada”.

El 500 es tan nervioso que, en carreteras con curvas, llega a cansarnos porque reiquiere correciones continuas

Al S1 le han ‘metido’ tracción integral quattro, un diferencial trasero específico y un conjunto de mejoras respecto al modelo estándar que afectan a la dirección –se reduce la desmultiplicación–, a la amortiguación –el eje trasero es independiente y totalmente nuevo mientras que el delantero tiene un tarado diferente– y a los frenos –con mayor mordida–. En el caso del Mini, este modelo de 192 caballos cuenta con un bastidor similar, aunque opta por una transmisión a dos ruedas, al igual que ocurre con el Abarth.

Que empiece la fiesta
Si nos propusiéramos el juego de vendarnos los ojos y sentir el Audi a través del olfalto, el oído y el tacto, pensaríamos que estamos en una clase superior, del estilo de un S3, aunque el angosto puesto de conducción nos devuelve a la realidad. El sonido, el tacto de la dirección y los pedales nos resultan perfectos para este misil que tiene cuidados todos sus detalles, desprendiendo calidad por todas partes.

Si lo conduces de forma relajada, el dos litros es capaz de ser muy suave, como cualquier otro TFSI del grupo Volkswagen, pero todo cambia cuando activamos el programa deportivo Sport del Audi Drive Select, el gestor que varía el comportamiento del coche. Con él, este Audi sí que demuestra estar a la altura del apellido S que luce, con unas respuestas propias de GTi puro. La caja de cambios manual de seis velocidades tiene las tres primeras marchas muy cortas y la tremenda elasticidad del bloque –aunque en este sentido, el Mini le supera, con una entrega de par a menores revoluciones– transforma cualquier recorrido por ciudad o carretera en un placentero circuito. Además, la transmisión a las cuatro ruedas ayuda a ser el más eficaz con diferencia, con una motricidad salvaje.

No hay que olvidar la autonomía, donde el Mini –800 kilómetros por depósito– se corona gracias a un programa eco

El Mini es muy similar por comportamiento, aunque tiene un punto delicado en situaciones límite. El cockpit nos recuerda al del BMW Serie 1, con las piernas muy estiradas y en la posición más baja de este grupo, algo que agradacemos cada vez que nos bajamos del Abarth y nos montamos en el Cooper S. El aro del volante del Cooper es menos grueso que el de su compatriota mientras que la suspensión es más seca. Su motor, también dos litros, puede ser el más ahorrativo si seleccionamos el modo Green –verde– o el más derrochón con el Sport, transmitiendo auténticas emociones de kart. Sin duda, nos parece el más equilibrado y es ¡el más barato!

Salvaje y adictivo
Tras la racionalidad y las buenas formas que nos transmiten Audi y Mini toca el turno de sacar nuestras dotes de pilotaje con el Abarth y lo decimos en serio. Tiene mucho temperamento y es fácil que perdamos ‘rueda’ delantera si llevamos el pedal del acelerador hasta el fondo en línea recta –la fogosidad se paga incluso en las salidas desde parado– a lo que se añade los numerosos contravolantes que hay que hacer en curvas para llevar a la zaga por donde queremos.

A pesar de que el 595 50 Aniversario pide que lo trates con finura –si eres capaz de ello–, cuesta hacerlo por varias razones más: la suspensión es tremendamente seca –la que más castiga nuestra espalda– y el cambio de marchas es demasiado lento, resultando muy brusco si vamos rápido y llegando a sentir un pequeño e inconveniente latigazo en el cuello durante el proceso.

Al margen, es el que peor radio de giro tiene, entre otros motivos, por dar cabida a unas ruedas en medida 205/40 de 17 pulgadas, si bien la dirección tiene un tacto increíble que recuerda a la que llevan ‘bichos’ de más de 300 caballos.

Tres tipos y dos estilos
Tras la racionalidad del Audi y Mini, es cierto que nos apetece la ‘alegría’ y las malas formas del Abarth, pero éste es demasiado brusco para usar en el día a día. A pesar de todos los inconvenientes que tiene este Fiat hormonado, es imposible borrar de nuestro rostro la sonrisa que tenemos dibujada desde que lo ponemos en marcha…

Precio, equipamiento y ficha técnica del Audi S1 quattro de 231 caballos

Precio, equipamiento y ficha técnica del Mini Cooper S de 192 caballos

Abarth 500 595 50 aniversario serie limitada, 35.900 euros. Gasolina turbo cuatro cilindros, 180 caballos a 5.500 revoluciones. 6,9 segundos en el 0 a 100 y 225 kilómetros/hora de punta.


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